Tejedoras que transforman: puntadas para tejer comunidad en Los Olivos


En el Parque Los Olivos, el tejido se convirtió en una forma de encontrarse, compartir saberes y transformar colectivamente el territorio.
Este acompañamos a nuestras amigas de Tegestoras, un grupo de mujeres que, alrededor de la tejeduría y el bordado, viene construyendo una apuesta comunitaria que va más allá de una técnica artesanal: tejer para encontrarse, tejer memoria y tejer comunidad.
El Parque Los Olivos, ubicado en la Cra. 7H #164B-45 fue escenario de una intervención colectiva en la que las puntadas, los hilos y los colores sirvieron como punto de partida para conversar, aprender y compartir experiencias.
No era necesario saber tejer. La invitación estaba abierta a quienes quisieran acercarse, aprender una nueva técnica o simplemente sentarse junto a otras personas a conversar mientras construían una pieza colectiva. Esa apertura hizo del encuentro un espacio de participación en el que cada aporte, por pequeño que pareciera, tenía un lugar.
Para Tegestoras, cada puntada representa una posibilidad de encuentro. Su trabajo recupera saberes asociados a las labores textiles y los pone en diálogo con las dinámicas actuales de los barrios y de quienes los habitan. El resultado no es solamente una intervención visual: es también una manera de fortalecer vínculos y apropiarse de los espacios públicos desde la creación colectiva.
El tejido se convierte así en lenguaje comunitario. A través de él se cruzan historias personales, conocimientos transmitidos entre generaciones y nuevas formas de relacionarse con el territorio. Mientras las manos trabajan, aparecen conversaciones y recuerdos; mientras crece la pieza colectiva, también se fortalecen las relaciones entre quienes participan.
Desde ASINCO celebramos estas iniciativas lideradas por mujeres que encuentran en la cultura una herramienta para transformar realidades y construir comunidad. Acompañar a Tegestoras significa reconocer el valor de esos procesos cotidianos que, puntada a puntada, hacen del territorio un lugar más participativo, creativo y cercano.
Porque hay maneras distintas de transformar un territorio. Algunas empiezan con grandes obras; otras, con algo tan sencillo y poderoso como sentarse juntas, compartir un hilo y comenzar a tejer.
¡Gracias, Tegestoras, por invitarnos a tejer comunidad con ustedes!









